Retratos


Valentina Antón, es estudiante de bachiller quien cursa su último año, ella encontró en la danza árabe además de interesante una forma de expresarse, sentirse fuerte, en su vida espiritual y como mujer. Sus inicios en el baile se dieron desde pequeña, siendo el ballet su primer encuentro artístico, sin embargo, tuvo que abandonarlo cuando viajó a otro país y vivió ahí por un tiempo, al regresar sabía que había crecido lo suficiente para abandonar esa práctica y se enfocó en otro género que llamó su atención. A futuro desea continuar con esta práctica, sin embargo, el tiempo lo dirá.





Alberto Oldremar, es un músico de nacionalidad venezolana, desde hace 6 (seis) meses radica en Ecuador, sus motivos fueron la prosperidad y superación en su vida. Toca varios instrumentos, sin embargo, el arpa criolla clásica de Venezuela es su favorita. Es casado y al igual que él su esposa también es música, toca el instrumento nombrado Cuatro, suele ir al centro de la ciudad en Quito donde hace sus tocadas, buscando mostrar un poco la cultura de su país de origen. Como motivación se ha puesto la meta de próximamente presentarse en algún concierto o teatro ante una multitud amplia que pueda apreciar su pasión.




Mateo Bermudez, es un estudiante de 18 años quien actualmente se encuentra en su ultimo curso de bachillerato, desea estudiar la carrera de gastronomía, se considera una persona tranquila sin mayor problema, viendo la vida sin estresarse o buscar problemas. Su mayor distracción o hobbie son los juegos de video, puede jugar cualquier tipo y se siente cómodo, a sido fanático de estos desde niño y mientras iba creciendo sentía que, en vez de desaparecer, se dio algo contrario siendo así que su interés y pasatiempo creció más, hasta el punto de coleccionar diferentes juegos de géneros variados, comprando objetos que le recuerden su mayor distracción. 



Alejandro Sánchez, le gusta tocar el bajo debido a que en estos tiempos, es difícil encontrar gente que se apasione por este instrumento, dando vueltas con diferentes bandas debido a que siempre se necesita un bajista, ya que son pocos los casos en donde se encuentra uno con gran pasión por el mismo.  Toca el piano como  extra, según sus palabras ser bajista es ser bacán, único y siempre en algún grupo musical se te necesitará, así que su consejo es seguir adelante y hacer lo que quieras y tocar lo que quieras, en donde desees sin limites y contigo primero.


Francisco Silva, es un coronel retirado de 73 años, desarrollo una especie de gran amor, afición y debilidad a la música desde niño. Aprendió de maneras únicas, por ejemplo, desarmando y armando un piano entero, integrando sus teclas y afinando el mismo (teclado del piano e instrumento), de esa forma logro tocar dicho instrumento con gran pasión. Según sus propias palabras, nunca piso un conservatorio o fue parte de algún instituto musical.  Al sentir el aparato entre sus manos, suele deleitarse al máximo, lo mismo sucede con otros instrumentos, como son la guitarra, la cual le sirve como utensilio de acompañamiento. 

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